Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de los beneficios que tiene para la salud, la práctica de yoga, y hoy especialmente para responder a nuestras alumnas y aclarar dudas acerca de la práctica de yoga en los días en los que las mujeres estamos menstruando, vamos a ver cómo podemos beneficiarnos del yoga en esos periodos.

A menudo nos plantean esta misma duda nuestras alumnas: si es o no es bueno practicar yoga teniendo la menstruación. Si bien es cierto que existen algunas contraindicaciones y hay corrientes que aconsejan evitar a toda costa la ejecución de ciertas posturas, existen algunas que pueden ayudar a la mujer a llevar su ciclo de una manera mucho más óptima y beneficiosa.

También es cierto que no todas las mujeres vivimos nuestro ciclo menstrual de la misma manera….diferentes mujeres tienden a pensar sobre su regla de diferentes formas. Algunas mujeres eligen ignorarla y seguir con sus actividades diarias como si no pasara nada. Otras mujeres se ven muy afectadas, por eso la premisa que hay que tener siempre en mente, como hemos dicho en numerosas ocasiones es: “Escucha Siempre A Tu Cuerpo” y haz siempre lo que éste te pida.Es mucha la cantidad de cambios que las mujeres sufrimos cada mes alrededor de la menstruación, ya que suele haber molestias o cambios hormonales que se pueden sentir tanto antes, como durante y después del ciclo menstrual. Es importantísimo saber escuchar al cuerpo y reconocer qué es lo que nos está pidiendo en cada momento. Si bien es cierto que, por norma general, el yoga puede ayudarte con los síntomas que se presentan durante la regla.

Aunque si te sientes demasiado incómoda para poner en práctica todos los movimientos del yoga, quizá te resulte más beneficioso la respiración profunda, los estiramientos suaves y cantar el mantra Om.

Hay diferentes escuelas o corrientes que recomiendan suprimir la práctica de yoga durante los 3 primeros días de la menstruación, pero esto realmente tiene más que ver con razones espirituales que fisiológicas. Antiguamente había muchos mitos, no sé si conoces ese de que las mujeres con la regla no se podían lavar el pelo, lavarse con agua fría o que si hacían mayonesa se cortaba, o que no podían tocar la leche, o incluso que si entraban en una bodega en sus días de menstruación se picaba el vino…. o aquel de que Las mujeres tampoco podían mantener relaciones sexuales con sus parejas por miedo a que ellos enfermaran y llegaran incluso a morir, de tal manera que se estigmatizaba a la mujer por el hecho de estar menstruando.

Afortunadamente ya hay algunos artículos médicos recientes que indican que no hay ningún problema para hacerlas y que cada mujer debería escucharse y actuar en consecuencia.

Por un lado, practicarlo puede ayudarte a aliviar tu dolor de espalda y cólicos, ya que estira tu zona pélvica y esto puede ayudarte a reducir la congestión. También es bueno para recobrar el equilibrio de las emociones que pueden estar ocasionándote irritabilidad, cambios de humor, depresión, ansiedad o enfados, por lo tanto mejora el estado de ánimo.

Estudios y yoga

Un estudio reciente descubrió que la práctica del yoga puede reducir significativamente los dolores moderados a graves, el dolor abdominal y la sensibilidad en los pechos relacionados con los ciclos menstruales de las participantes. Otro estudio halló que las mujeres que añadieron el yoga a sus rutinas habituales dos veces a la semana durante doce semanas, mejoraron significativamente el dolor menstrual, el estado físico y la calidad de vida. Y fíjate, ya no sólo hablamos del periodo menstrual aquí:  Los estudios han demostrado que te ayuda a aliviar los síntomas relacionados con los cambios en los niveles de hormonas a lo largo de la vida de una mujer, y esto claramente repercute en el estado de ánimo.

La práctica constante te equilibra y puede ayudarte a regularla, ya que, gracias al yoga: Se equilibran las glándulas endocrinas, se fortalecen los músculos uterinos y el suelo pélvico, y al relajarnos conseguimos paz mental y física que ayuda a la estabilidad del flujo menstrual.

Pero es cierto que hay cierta controversia con la práctica de las posturas invertidas durante los días del ciclo, pero esto tiene más que ver con que las posturas invertidas son posturas que demandan cierta fuerza y niveles de energía. Muchas veces nos sentimos cansadas y más débiles los días de la regla, especialmente los dos primeros. Estas posturas nos revitalizan el resto de los días del ciclo. Sin embargo, pueden causar una mayor sensación de fatiga para el resto del día si se practican durante la regla, pero es, básicamente, porque requieren un esfuerzo mayor del cuerpo a la hora de realizarlas.

Hasta hace poco estaba extendida la idea de que esto podría causar endometriosis, quistes y fibromas. Y, en consecuencia, problemas de fertilidad. Aunque ahora esta teoría se ha descartado y, por otro lado, otra de las razones que se dan para no practicar invertidas en los días de la regla es que en estas posturas el útero es empujado hacia la cabeza. Esto podría causar un estiramiento excesivo en los ligamentos del útero, provocando un colapso parcial de las venas, e invitar a las arterias abiertas a continuar expulsando sangre. Podría provocar una congestión vascular y aumentar el sangrado. en ambos casos, esto afectaría especialmente a las mujeres que mantienen estas posturas durante periodos de tiempo prolongados, cuando hablamos de periodos de tiempo prolongados es una práctica muy intensa manteniendo cada postura 10 minutos.

Así que, como norma general es preferible evitar prácticas muy intensas, torsiones y extensiones fuertes o cualquier otra postura que pueda generar tensión en el abdomen o en la parte baja de la espalda, pero de manera intensa.

Posturas que sí que ayudan en los días de la menstruación

La energía que se tiene en los días de la menstruación, cómo suele estar más bajita… y esto se debe a que  nuestro cuerpo está dirigiendo mucha energía al proceso de limpieza. Así que, en el momento de practicar yoga con la menstruación es importante tener presente lo que está pasando en nuestro cuerpo a nivel energético, lo que decíamos antes de escuchar tu cuerpo, ya que, como dice uno de los principales maestros del yoga moderno, BKS Iyengar, es el cuerpo energético y no el cuerpo físico el que mantiene las posturas.

Mira, si tenemos en cuenta la filosofía yóguica y el ayurveda, nuestro cuerpo se compone de prana, energía vital. Según el movimiento y función que esta energía desarrolla en nuestro cuerpo podemos diferenciar: prana, apana, samana, udana y vyana. Al hablar de la menstruación, nos interesa concretamente apana, que es la energía que gobierna el abdomen y se encarga de los procesos de eliminación en el cuerpo.

Secuencia posturas que alivian en la menstruación

Hemos preparado una serie de posturas para que podáis practicarlas y sentir cómo alivian las molestias en esos días.

Balasana o postura del niño

 

Podríamos empezar por Balasana o postura del niño: sentada sobre los talones con los deditos de los pies juntos y las piernas separadas deja que caiga el tronco hacia delante y apoya en el suelo la frente mientras dejas que los brazos vayan hacia atrás a lo largo de los costados descansando en el suelo.

Supta Bada Konasana o postura de la diosa tumbada

 

Después seguimos con Supta Bada Konasana o postura de la diosa tumbada: tumbada boca arriba con las piernas de mariposa, esto es plantas de los pies juntas y dejar que caigan las rodillas a los lados.

Janu Sirsasana, flexión hacia delante

 

Podemos continuar con Janu Sirsasana, flexión hacia delante: sentada estira una pierna y flexiona la otra llevando la planta del pie de la pierna flexionada a la cara interna del muslo de la otra pierna y flexiona el cuerpo hacia delante tratando de mantener la espalda recta.

SetuBandhasana

SetuBandhasana, postura de medio puente

 

Continuaríamos con SetuBandhasana, postura de medio puente: tumbada boca arriba flexiona las piernas y apoya los pies en el suelo, mantén los brazos a lo largo del tronco con las palmas de las manos hacia abajo y eleva las caderas.

Savasana, postura de relax boca arriba

 

Y por último recomendamos descansar en Savasana, postura de relax boca arriba, con las piernas ligeramente separadas y los brazos a lo largo del cuerpo también un poco separados del tronco.

Estas son unas posturas que también se pueden realizar manteníendolas unas 5 respiraciones y que incluso se pueden hacer con apoyos, como pueden ser mantas, tacos o bolsters (cojines alargados) para hacerlas aún más cómodas….entrarían dentro de una práctica de yoga restaurativo.

De todos modos, tal y como hemos empezado este post: cada mujer es única y su ciclo menstrual también lo es, por eso, durante la menstruación, no hay una regla general que se aplique a todas. Cada una debe observarse, conocerse y decidir cuánto yoga y qué tipo de yoga practicar, como si no quiere practicar ninguno!. Lo que hay que tener en cuenta si decides practicar es que lo más importante es ir acorde a cómo te sientes ese día, respetar tu cuerpo y que la práctica te ayude a sentirte mejor, tú misma tienes que ir descubriendo qué es lo que mejor te sienta.

Lo más importante es practicar yoga de una manera tranquila y centrada, tengas la regla o no.

 

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